Nunca me han gustado los operadores de telefonía móviles, en ningún país; Antes de venir a Japón me quejaba mucho de los españoles, a los que además tengo el ‘placer’ de conocer por dentro, tras haber trabajado con ellos varios años. Mientras que sus empleados son gente cordial y amable, sus estrategias de cara al consumidor son realmente abusivas, y lo peor de todo, es que legalmente están en su derecho de comportarse así para defender sus intereses económicos, pues las carísimas redes de antenas e infraestructuras que montan, son privadas y financiadas por ellos. Ha sido en Japón, sin embargo, en donde me he dado de bruces con las prácticas ofensivas más que abusivas de Softbank, la antigua Vodafone de Japón, que compró la inicial J-Phone hace ya 7 años. Aunque he sido cliente de DoCoMo antes, J-Phone, luego Vodafone y ahora Softbank me parecía una compañía atractiva porque cuando vine a estudiar japonés en el 2003, mi móvil era un J-Phone (y eso, era raro, ya que casi todos los estudiantes usan Au por las tarifas reducidas a las que tienen acceso).

Softbank, es el operador que paga a Apple para tener la exclusividad de distribución y venta de sus productos de telefonía y datos en Japón. Esto quiere decir, que aunque hay Apple Store físicas en Tokio, uno no puede ir a la tienda y comprarse un iPhone para usarlo en el operador que quiera. Tampoco un iPad 3G. Si uno quiere uno de estos productos, tiene que ir a una tienda de Softbank. Hasta aquí casi se podría decir que aunque no es bueno tener un sólo operador para distribuir productos de este tipo, es normal, pues a Apple le puede salir muy rentable llegar a acuerdos de exclusividad de este tipo. Lo que es increíble, es todo lo demás, que me ha pasado a mi, para poder ‘conectarse’ en este país. Empecemos por el iPad; Yo tengo uno que me enviaron desde EEUU cuando salió a la venta el modelo 3G. Por lo tanto, lo tuve un mes antes de lo que lo pusieron a la venta en Japón. Para usar este aparato, hace falta meterle una tarjeta ‘microSIM’ que está ligada a una tarifa plana de datos… esta tarjeta puede ser prepago, o puede ser de Contrato, en Japón. Mientras que en EEUU, la microSIM que te viene con el iPad puedes activarla o desactivarla directamente desde el aparato, en Japón, tienes que ir a una tienda a por una y pasar por el aro firmando un contrato de dos años con la operadora. Con el contrato, va asociado un iPad 3G, que yo no quería, porque ya tenía uno. Yo sólo quería el contrato para poder meterle la microSIM y listo. Pues va a ser que no…
Por lo visto, Masayoshi Son, jefazo de Softbank y amiguete personal de Steve Jobs, piensa que sólo los que compren un iPad en Japón (por lo tanto a Softbank, que tiene la exclusividad) tienen derecho a conectarlo usando sus redes; En otras palabras, si tu iPad no ha sido vendido en Japón, no te venden ninguna microSIM, ni de prepago, ni de contrato. Si les compras el iPad a ellos, no hay problemas. El iPad, es una máquina que puede usar cualquier tarjeta de cualquier operador (a excepción del japonés, que no acepta tarjetas recortadas de DoCoMo por petición expresa de Softbank). Cuando vas con un iPad a su tienda, comprueban mediante el número de serie si es un iPad que ellos han vendido o no, aunque haya sido a otra persona… si no lo es, aunque firmes un contrato de dos años y seas un nuevo cliente, no te dan ningún tipo de contrato ni tarjeta prepago. Todo esto, mientras Son ofrece una imagen de tipo moderno, amante de las nuevas tecnologías de Internet (casualmente sólo en las que él invierte, claro) a la vez que abierto y conciliador en su cuenta de Twitter.
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