La entrada de hoy es una de esas que me da miedo publicar. Una de esas en las que digo lo que pienso, en lugar de mostrar algo que me hace gracia o me parece curioso. En el pasado me he arrepentido de publicar cosas así pero cuando pasa un tiempo me entra el gusanillo y me dan ganas de soltarlo. Después de todo, este es un blog personal, ¿no? – así que, allá voy
A menudo se identifica Japón como un país exquisito, por sus tradiciones, cultura, por sus costumbres… pero todo eso, es sólo lo que uno puede leer en blogs como el mío, ver en la TV, en películas, en anime y en manga. Muchos se enamoran así de Japón. Tras pasar ya varios años en Tokio tengo la sensación de haber encontrado la verdadera sensibilidad de los japoneses: Pensar siempre en los demás, antes que en uno mismo… hasta niveles, que nos sorprenderían. Uno lo nota en pequeños detalles… cuando te dicen disculpa o lo siento (すみません, sumimasen) para darte las gracias, por ejemplo; Es algo que choca bastante. Imaginaros la escena en España… estáis con un amigo en un restaurante, y os sirve agua amablemente. Le contestamos ‘disculpa’… y el amigo, probablemente, nos mire con cara un poco extrañada. Salimos del restaurante, y al volver a casa en el ascensor, un vecino espera a nuestro lado a que se abra la puerta. Le cedemos paso amablemente, y nos dice ‘perdona…’ aunque, aparentemente, no nos ha hecho nada malo.

Esta sensibilidad, escapa a la percepción de muchos occidentales, y he visto como es ignorada incluso por extranjeros que llevan años viviendo aquí. Muchos otros, por supuesto, los que realmente se encuentran integrados en la sociedad japonesa, no sólo lo comprenden, sino que se comportan de la misma manera. ¿Y por qué hay que pedir perdón continuamente? – se preguntarán muchos… pues bueno, la respuesta, es que no están pidiendo disculpas o perdón. La verdad, es que están agradeciendo que te molestes en pensar en ellos antes que en ti mismo.


















