Archivo de la Categoría 'Consejos'

Paraguas en Japón

Si aún no te has suscrito al feed RSS, es posible que te interese hacerlo ahora! Así serás notificado de los nuevos posts de este blog ¡Gracias por la visita!

En Japón, como muchos ya sabréis, llueve mucho. Muchísimo. Una de las cosas que me ha sorprendido un poco con el paso de los años en Japón es la extrema facilidad que tengo para acumular paraguas. En España recuerdo haber tenido dos o tres como mucho, que he ido utilizando año tras año hasta que lo perdía o lo estropeaba. El tiempo es, por decirlo de alguna manera, más previsible en Madrid que en Tokio. Aquí es muy habitual que un día empiece perfectamente soleado y volver del trabajo lloviendo a cántaros, y esto sin contar con los tifones y otras lluvias torrenciales que, al menos, si son previsibles. El resultado de no haber sido muy listo a la hora de administrar el tema de los paraguas es éste;

Paraguas en casa

Como veis en la foto, en Japón los paraguas de plástico, muchas veces transparente, abundan bastante. No recuerdo haber visto paraguas de plástico transparente en España, o que se puedan comprar por un precio que varía entre el Euro y los tres Euros, según dónde lo compres. He contado hasta 19 paraguas en casa, que he ido acumulando en unos cinco años. En muchas ocasiones, me pilla la lluvia al salir del trabajo o al volver de alguna parte y casi siempre acabo entrando en un konbini a comprar uno. Aquí me he acostumbrado a comprobar la previsión del tiempo cada mañana antes de salir de casa, pero da igual. A veces dice que va a llover, y no llueve, y cuando llueve, la previsión decía que no lo haría. Debe ser difícil prever el tiempo en este archipiélago porque da la impresión de que lo único útil es ver la tendencia a lo largo de la semana, como el fin de semana que viene parece que lloverá bastante, y salir con el paraguas. Pero no es muy inteligente, así que al final he decidido conseguir algunos de esos pequeños paraguas que se pueden colgar de la cintura y tirar la mayoría de los que tenía en casa, dejando sólo unos pocos por si vienen invitados.

Continuar leyendo ‘Paraguas en Japón’

10 costumbres que he adquirido tras vivir varios años en Japón

Este Verano será mi sexto aniversario desde que vine a vivir a Tokio y desde entonces podría decir que he adquirido una serie de costumbres que antes no tenía. Algunas costumbres son simplemente por haberme acostumbrado a vivir en una cultura diferente de la mía, otras costumbres las he adquirido por cosas, tanto buenas como malas, que me han pasado aquí durante estos seis años. Ésta es la lista de las que me acuerdo ahora mismo

Tarjetas de visita

1. Tarjetas de visita. Ahora, aunque esté en España, siempre tomo las tarjetas de visita con las dos manos y las miro atentamente. No puedo evitarlo… – En las reuniones en Japón, los japoneses entregan las tarjetas de visita en una especie de ritual que implica ponerse perfectamente frente a la persona que te da su tarjeta y tomándola con las dos manos, al mismo tiempo que entregas tu propia tarjetea, si es posible, ligeramente por debajo de la tarjeta de la persona que tienes enfrente. Es todo un arte porque obviamente es complicado tomar una tarjeta con las dos manos cuando intentas entregar tu propia tarjeta al mismo tiempo, pero de alguna manera se acaba adquiriendo este hábito. Después de tomar la tarjeta es muy importante que te fijes bien en ella, y en el nombre que tiene escrito. Si lo puedes leer, mejor – perfecto para decirlo al presentarte a ti mismo en japonés. Si no puedes leer esos Kanjis del apellido entonces mejor la miras atentamente sin decir nada y luego dices Yoroshiku onegai itashimasu, como formalidad. Durante la reunión, habitualmente vienen varias personas. No olvides colocar las tarjetas en la misma posición que están sentadas las personas frente a ti para que puedas saber cómo se llama cada una de ellas. Nunca te guardes la tarjeta en el bolsillo trasero de pantalón delante de los invitados.

Desde que vivo en Tokio, podría haber amasado fácilmente más de 3000 tarjetas de visita, así que si piensas estar aquí bastante tiempo prepara un lugar en donde guardarlas, o mejor todavía, prepara una App de iPhone o Android para escanearlas y guardarlas digitalmente, que ocupan mucho menos espacio

Continuar leyendo ’10 costumbres que he adquirido tras vivir varios años en Japón’

Probablemente, el mejor restaurante de Gyoza de Tokio: Harajuku Gyouza Rou (原宿餃子楼)

Desde hace bastante tiempo tengo una pequeña obsesión por los gyouzas o empanadillas al estilo japonés. Los he comido en España, caseros y de restaurante, en restaurantes chinos en donde habitualmente no los hacen igual, en el bar chino del parking de Plaza de España en Madrid (en donde los hacen bastante bien)… es decir, los he comido de muchos tipos, y me han gustado todas. En Tokio, he tenido la oportunidad de conocer varios restaurantes especializados en gyozas, y de todos esos hay dos que son mis favoritos. Uno está en Ginza, y tiene como particularidad que hacen gyozas enormes, como plátanos de grandes. En FourSquare podéis encontrar el mapa de ese restaurante y algunas fotos (alguna mía como esta de aquí abajo) de esas empanadillas enormes.

Gyozas de Ginza

Sin embargo, ese restaurante no es mi favorito número uno. Hace ya varios años, una amiga (gracias Anna) me llevó a al restaurante que se convertiría en mi sitio de gyozas predilecto en Tokio; se llama Harajuku Gyouza Rou y está en Harajuku, un barrio a medio camino entre Shibuya y Shinjuku. Es un lugar muy céntrico, y aunque el restaurante es un poco difícil de encontrar si no conoces el callejón en el que está, probablemente no tardes mucho en dar con él simplemente preguntando, porque es muy famoso. Siempre hay cola en la puerta (al menos todas y cada una de las veces que yo he ido, que no son pocas). Hoy estuve ahí de nuevo y ésta era la cola que había en la puerta.

Cola a la puerta del restaurante

La cola hace esperar normalmente unos 15 o 20 minutos. Se trata de un local muy típico japonés… no muy grande, pero lleno de gente, con una barra que ocupa casi todo el espacio y una serie de mesas a la derecha, en donde sientan a los grupos. Los que vienen solos o en pareja, normalmente van a la barra, desde la que se puede ver cómo cocinan, porque rodea a la cocina completamente. Es espectacular ver a los cocineros delante de tí friendo las empanadillas y controlando el aceite, temperatura, agua… todo al mismo tiempo que gritan irasshaimase (bienvenido) al entrar un cliente como ocurre en cualquier restaurante japonés, o dando las gracias cuando sale otro cliente.

Continuar leyendo ‘Probablemente, el mejor restaurante de Gyoza de Tokio: Harajuku Gyouza Rou (原宿餃子楼)’

Las tiendas de descuentos

Las tiendas de descuentos se encuentran normalmente cerca de las grandes estaciones (Shinjuku, Shibuya, Shinagawa, Tokyo etc) y en ellas es posible encontrar billetes rebajados para prácticamente cualquier viaje que te puedas imaginar, desde un billete de metro que cuesta 20 yen menos (al cambio actual, 20 céntimos de Euro menos) hasta billetes de Shinkansen en donde es posible llegar a ahorrar casi 1000 yen si tienes la suerte de encontrar una buena oferta. Las tiendas tienen este aspecto, llenas de carteles en absolutamente cualquier parte en donde se pueda pegar uno;

En la foto de arriba, podemos ver por ejemplo que un viaje en Shinkansen a Nagoya sale por 9500 yen, cuando el billete normal cuesta 10.070 yen. El que venden aquí para ir de Tokyo a Osaka sale a 12.600 yen, cuando el billete normal cuesta 13.240 yen.

Los turistas por lo general no se suelen percatar de la presencia de estas pequeñas tiendas más que nada porque la mayoría de ellos utilizan el Japan Railpass, y cuando uno viene para hacer de mochilero por Japón por lo general no está muy interesado en meterse a un cine, que es otra de las cosas que se pueden comprar en estas tiendas; el cine es bastante caro en Japón, es normal pagar del orden de 2500 yen por ir a una película (aunque hay días del espectador en los que, como en España, es un poco más barato). En estas tiendas es habitual poder encontrar entradas por unas 1200 yen, la mitad del precio habitual.

Continuar leyendo ‘Las tiendas de descuentos’

Un año desde el día del gran terremoto y todo lo que vino después

Hace un día, volví a Japón. Hace justo un año, era Viernes, y no Domingo como ahora. Un par de días antes había sentido el terremoto más grande que había experimentado hasta la fecha, sin saber lo que vendría después. A la hora de publicar esta entrada, yo estaba caminando a la altura de la Tokyo Tower, a menos de medio camino entre mi lugar de trabajo y mi casa. Sólo llevaba una hora de las cinco que tardé en volver a casa. Por la calle, como si fuera una manifestación, las aceras estaban llenas de gente. Se podían notar las réplicas del gran terremoto cada poco tiempo, y ver farolas o edificios meneándose ligeramente. La gente hacía cola en las caminas de teléfono de los parques, y en las tiendas de bicicletas, que se quedaron sin existencias y abrieron hasta tarde. Las cafeterías y restaurantes también estaban llenas de salaryman y salarywoman. En las TV, no paraban de pasar imágenes del tsunami y en muchos canales sólo echaban una y otra vez el mismo anuncio de AC, en concreto este de aquí abajo. Tengo esa melodía grabada a fuego en la cabeza. Estoy seguro de que nunca jamás la olvidaré, porque he debido de escucharla literalmente miles de veces. Como si fuera una broma de mal gusto, este anuncio se sucedía una y otra vez de manera continua, durante semanas.

En los 17 kilómetros de recorrido, pasé por Akihabara, y los canales de agua estaban a rebosar, con una fuerza inusual. Ese fue el primer síntoma que vi, en persona, de que algo poco habitual pasaba con el Mar. Al leer las noticias en el móvil (no se podían hacer llamadas, pero Internet funcionaba perfectamente – incluso llegué a hacer una videollamada por Skype con mi familia para tranquilizarles, según caminaba por la calle) me quedé realmente horrorizado de lo que había pasado en la costa de Tohoku. Esto, ya lo sabemos todos… el famoso problema de la central nuclear de Fukushima y todo lo que vino después. Cuando hice esta foto, nunca pensé en todo lo que podría venir después.

En sólo unas pocas horas, un feliz Viernes cualquiera se convirtió en algo totalmente surrealista. Los terremotos, el tsunami… eso es algo que se podría esperar. Lo de la central nuclear era algo impensable que pasara en un país como Japón.

Continuar leyendo ‘Un año desde el día del gran terremoto y todo lo que vino después’


 
Sígueme en Twitter :)
Fotografías que voy subiendo y compartiendo en Flickr
Fotografías que voy subiendo y compartiendo en Flickr

Categorías

Hanko (sello) de UnGatoNipón