Nunca pensé que algo así sería posible. El pasado fin de semana pasó una de esas cosas que normalmente suelen molestar mucho, pero que me regaló una de las imágenes más bonitas que he visto en Japón: Una tormenta de Sakura (es decir, una lluvia de pétalos de flores de cerezo), algo que no se ve todos los días
– estaba yo tranquilamente tumbado, haciendo hanami medio dormido, después de comer, en un día espléndido; Sol, buena temperatura… daba gusto.
Como podéis ver, el día invitaba a tomarse las cosas con calma.
Unos 25 minutos después de hacer esa foto, y en cuestión de 30 segundos, el cielo se nubló de repente, e inmediatamente después, llegó un fuerte viento. Tapetes escapando, bolsas, botellas, servilletas… pilló a todo el mundo desprevenido, y se montón un buen lío; Yo, que casualmente tenía una cámara compacta en la mano, no paré de darle al botón para retratar todo aquello.
De repente… el viento se hizo mucho más fuerte, hasta el punto de asustar con el ruido que provocaba en todos los árboles y la fuerza con la que empujaba. Entonces, empezó el espectáculo…
Continúa leyendo ‘Tormenta de Sakura o el Hanami perfecto’