El negocio de los hosuto: Chicos de compañía


Un camión con fotos de hosutos. Si haces una foto del camión y la envías puedes llevarte una fantástica camiseta

Una de las cosas que me sorprendieron tras llevar un tiempo en Japón fueron los carteles de chicos bien vestidos, generalmente con un aspecto exagerado con cortes de pelo que parecen sacados de una película o serie de anime.

Kabukicho 3

Este tipo de chicos se llaman hosts o hosuto (ホスト) en japonés. Su trabajo es simplemente charlar y tomar copas con mujeres que pagan para recibir un trato amable y divertido, relajándose hablando con chicos supuestamente atractivos, simpáticos e ingeniosos. Muchos clientes se aficionan a alguno de ellos, y les visitan frecuentemente. En teoría todo el asunto termina ahí, en el local en donde beben y charlan, y según me han contado no hay nada más allá aunque me imagino que no todos los casos serán así. La idea es que todo termine ahí para que el cliente no vea esta relación como comprometida.

Kabukicho Host Club Advertising

Cuando descubrí este negocio me sorprendió mucho porque no me podría imaginar algo así en mi país, y aunque quizás exista algo parecido, nunca lo he visto por mi mismo. Las fotos de los hosutos son realmente divertidas en muchas ocasiones. Si quieres pasarte por la puerta de uno de esos locales o incluso participar como cliente, puedes caminar al fondo de Kabukichou desde la salida Este (higashiguchi 東口) de la estación de Shinjuku. Detrás de toda la parafernalia de neones y locales de masajes llegarás a un edificio con unos cines, y más al fondo, encontrarás clubs de copas con fotos de los chicos que trabajan ahí. No obstante, no es difícil ver publicidad o carteles promocionando este tipo de locales, incluso en camiones cuya única función es mostrar publicidad por la calle en barrios como Shibuya o Ikebukuro además de la propia Shinjuku.

Harajuku Host Club

Como puedes ver, el aspecto de estos chicos es bastante llamativo. En este vídeo puedes ver un pequeño documental en el que un extranjero australiano pide al dueño de uno de estos locales trabajar un poco como hosuto para ver cómo es éste mundo. Es realmente interesante y divertido, y he de decir que la cliente que tiene al final del documental es también realmente simpática.

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